domingo, 11 de abril de 2010

Vintage

Me encantan los blogs de moda. Y las ferias de ídem. Y los programas televisivos de eso mismo! (día favorito: miércoles en H&H) Afición asumida, presumida, compartida y potenciada por varias amigas y amigos en la blogósfera y el mundo analógico… o real world.

… Toda esta introducción para comentar y postear lo que viene: hace ya algunas semanas, y tras visitar dos de mis destinos-on-line recurrentes (The Sartorialist y VLC) encontré una temática recurrente: un concurso de fotos vintage y un post sobre el closet de la abuelita, respectivamente… en definitiva, un recorrido a imágenes del pasado, en la búsqueda de propuestas de estilo interesantes, melancólicas, inspiradoras y actualizables… vintage… en el mejor y clásico sentido del manoseado concepto.

Tal inspiradora propuesta de post, me llevó hasta mi propio baúl de imágenes del recuerdo. Del de mi familia en realidad, no del mío-personal… espacio donde debo confesar bastantes horrores y terrores estilísticos. De hecho más de alguien recordará el polerón de ratón Mickey de mi primer año de universidad, por nombrar un solo ejemplo. (*** Separata en (): lo malo de la evaluación “post” de los horrores-terrores es que, en el minuto de usarlos, uno encontraba que se veía súper bien… (picho caluga!) …Que mal… ¿Querrá eso decir que en unos años me preguntaré “¡¿cómo pude usar eso el 2010?!!!... demasiada fashion-paranoia)

En fin… del resultado de esta búsqueda voy a compartir tres imágenes que me encantaron. Acá van:

Mi Yaya en un día de playa…. Ah! Bellos recuerdos los días de playa con canastita de picnic, chalón a cuadros, y “sanguchitos” envueltos en servilletas y perfectamente rotulados con las iniciales JQ y SQ (jamón queso y salame queso, respectivamente). De uno de esos días de playa es esta imagen… ¡y amo sus lentes de sol!


Otra de día de playa. En la época de esta toma yo no existía. Mi Yaya y mi Tata. Impecable pareja en impecable tenida para posar entre la arena, las rocas y el mar azul! Calculo que debe ser de la década del 50, años en que llegaron a vivir a Viña del Mar, destino final y definitivo de un largo periplo iniciado en Copiapó y con paradas en Santiago y San Carlos.



Mi mamá, el día de su licenciatura de medicina (año 83). Me encanta como se ve! Guapa! Ese vestido estuvo hasta hace algunos años en su clóset… mmmm… ahora que lo pienso no sería mala idea ir a dar una vueltita para ver si aún anda “perdido” por ahí, y desea una nueva dueña... miren que un lindo vestido negro nunca pasará de moda.

miércoles, 7 de abril de 2010

Una variante del catolicismo


Para no dejar de leer, pensar y/o comentar: columna de Sinead O´Connor, sobre su experiencia vital con el catolicismo, publicada en El País.... Acá está el link

sábado, 3 de abril de 2010

Un recuerdito

Amo esta foto. De hecho, creo que es mi foto favorita de todas. Y obsesivamente me acompaña a todas partes: en mi casa... en la oficina... en fb... y ahora acá. La de los chapes redondos soy, obviamente, yo. La que me acompaña es mi Yaya (mi abuela por lado de mamá). El escenario: "Pudahuel". El destino.... mmmm... no lo recuerdo... pues por esos años tuve la suerte de viajar harto a visitar tíos y primos salidos del país ahí por los 70 y pasadito... Lo malo es que ahora "de grande" no recuerdo mucho ninguno de esos recorridos... así que son como destinos que "prescritos" en la memoria. Pero al menos queda esta foto de testigo y compañía.